sábado, 9 de octubre de 2010

PURA DIVERSIÓN


El pasado 1 de octubre se estrenó en toda España “Machete”, la nueva película del director Robert Rodríguez. El filme gira en torno al personaje del título, un implacable exfederal mexicano (Danny Trejo) que es traicionado cuando iba a cumplir el encargo de asesinar al senador John McLaughlin (Robert De Niro). Como está mandado en este tipo de productos, ello desencadenará una cruenta espiral de venganza contra los malhechores que le tendieron la trampa. Pero la cosa no acaba ahí. Rizando el rizo, la venganza se torna doble, ya que por el camino también se cruza el narcotraficante Torrez (Steven Seagal), que asesinó a la mujer y la hija de Machete tiempo atrás. El resto de la trama mezcla inmigración ilegal, conspiraciones varias, chicas despampanantes y guerrilleras (Jessica Alba, Michelle Rodríguez) y actores que tuvieron mejores días recuperados para la ocasión (Don Johnson, Steven Seagal, Lindsay Lohan). A partir de aquí, cualquier lógica narrativa es pura casualidad.

Con este filme, Rodríguez pretende hacer un homenaje a las películas de género de serie B de los 70 y 80, y especialmente a los subgéneros que se engloban bajo la denominación “exploitation”, cintas que no se caracterizaban precisamente por sus méritos artísticos. Dicho de otro modo, “Machete” es una película mala hecha aposta que no sólo es consciente de sus errores, sino que los celebra alegremente en medio de una orgía de violencia gratuita, humor negro y situaciones a cada cual más inverosímil.

El homenaje va todavía más lejos si tenemos en cuenta que el origen de esta película fue un tráiler falso que el propio Rodríguez rodó para el proyecto “Grindhouse” (2007), en el cual también colaboraba su inseparable colega Quentin Tarantino. Dicho proyecto trataba de emular, del modo más fiel posible, los programas dobles de los antiguos cines de barrio que tanto él como Tarantino solían devorar cuando todavía eran unos imberbes. Ni que decir tiene que estas salas se especializaban en la proyección de películas de serie B, las cuales, debido a la repetida exhibición de las escasas copias que circulaban por cines de todo EEUU, adolecían de un estado lamentable de conservación. El afán de mimetismo de ambos directores llevó a que incluso reprodujeran, tanto en “Grindhouse” como en el inicio de “Machete”, esos mismos defectos de imagen y sonido de forma digital.

Al margen de esto, el propio Quentin Tarantino, a lo largo de toda su carrera, se ha encargado de incluir guiños a la serie B dentro del habitual cóctel multirreferencial que supone cada una de sus películas. No obstante, el director estadounidense se ha servido de este material de base para crear filmes mucho más dignos que los bodrios que le valieron de inspiración. Cintas como “Pulp Fiction” (1994) o “Kill Bill” (2003) le deben mucho a la serie B, pero están a años luz en cuanto a calidad artística. Tarantino sólo ha abrazado plenamente el género en “Death Proof” (2007), el segmento que rodó para “Grindhouse”, y, casualmente, es su peor película.

Todo esto nos lleva a una singular paradoja: evidentemente, los filmes que ambos directores toman como modelo no pretendían ser malos de manera manifiesta, sino que fueron producto de sus circunstancias. En todos los casos disponían de presupuestos ridículos, que desde luego no daban para florituras, pero en ocasiones también contaban con un director o guionista poco talentoso o unos actores mediocres que redondeaban la faena. Entonces, ¿qué puede llevar a unos exitosos directores con talento a tratar de imitar de manera consciente un tipo de cine clamorosamente malo? ¿Por qué no olvidarse de eso y concentrarse en hacer mejores películas?

Por encima de sus defectos formales, es innegable que aquellos filmes tenían un valor único: eran cine en estado salvaje. Sus responsables renunciaban a los convencionalismos del cine mainstream y no permitían que sus limitaciones económicas les impidieran contar lo que querían del modo en que deseaban hacerlo, supliendo sus carencias con altas dosis de imaginación. No quiero decir con esto que fueran artistas de vanguardia, no estamos hablando de la Nouvelle Vague. Lo que estos cineastas pretendían era ir directamente al grano y desechar toda la paja. Nada de desarrollo de personajes, nada de coherencia narrativa ni explicaciones innecesarias para hacer más creíble el conjunto. Vamos a lo que interesa: acción, persecuciones, tiroteos, peleas, sangre, sexo, etc. La violencia y el erotismo, cuanto más gratuito, mejor. Recurrían a los elementos necesarios para satisfacer los instintos más bajos y obviaban todo rastro de intelectualidad. Todo disfrute, nada de rollos para aburrir a las ovejas.

De eso trata la serie B: pura diversión descerebrada. El tipo de diversión que un juerguista irresponsable disfrutaría un sábado por la noche sin pensar en las consecuencias que le acarreará cuando se despierte por la mañana. Por ello, para un director habitualmente ceñido a las normas de Hollywood, debe resultar muy liberador hacer una película como “Machete”. Sería como el equivalente cinematográfico a pasar una desenfrenada noche de juerga y, al mismo tiempo, un acto de pleitesía hacia el género más dionisiaco y demencial.

Igual es porque no es tan cool, pero es una lástima que en España esta tendencia de mimetizar la caspa cinematográfica de antaño no esté tan extendida ¿Os imagináis una puesta al día del cine del destape? Desde luego, yo me sé más de uno que pagaría por volver a ver juntos a Pajares y Esteso.

lunes, 16 de noviembre de 2009

PROPUESTAS PARA ESLÓGANES DE FUTURAS PELÍCULAS INFANTILES

Hace cosa de unos meses salió a la luz el primer póster de lo que será la adaptación al cine de "Los Pitufos", aquellos entrañables personajillos azules que nos hicieron disfrutar de críos gracias a la serie de animación del mismo nombre. Este es el póster:

Soy consciente de que el tema de los pitufos da para muchos y acalorados debates, como, por ejemplo, por qué el índice de población femenino y de la tercera edad era tan increíblemente bajo entre los pitufos (sólo había uno de cada) o cómo era posible que pudieran entenderse entre ellos si siempre empleaban la conjugación del término "pitufar" para todos los verbos y buena parte de los sustantivos. Sé que todas estas cuestiones son apasionantes, pero me gustaría centrarme en el eslogan del póster en cuestión: "Say hello to our little friend" (Di hola a nuestro amiguito) ¿A nadie le suena esa frase de algo? Os refrescaré la memoria:



Efectivamente. Esa frase se popularizó gracias a "Scarface", una película repleta de violencia explícita, drogas y palabras malsonantes. Analicemos esto: han utilizado una frase de un filme en la que se emplea la palabra "fuck" y sus derivados un total de 226 veces (1,32 fucks/minuto de media) para el eslogan de una película infantil protagonizada por unos tiernos e inocentes enanitos azules. Muy coherente, sí señor.

Es bastante probable que esto sea consecuencia de la progresiva "adultización" que ha experimentado el cine infantil en los últimos años, en un claro intento por atraer a los cines a la mayor cantidad de público posible. De esto modo, el eslogan encerraría dos mensajes distintos dirigidos a diferentes segmentos de población. Por un lado estaría el significado literal y sin dobles sentidos, obviamente dirigido a los niños, y por otro lado estaría el guiño cinéfilo, pensado para los sufridos padres que tendrán que apoquinar el dinero de la entrada y demás adultos con cierta cultura cinéfila (nótese que "Scarface" data de 1983, con lo que el mensaje está hábilmente encaminado a personas que rondan la treintena de edad y en adelante).

Lo cierto es que la idea tiene su gracia y, por este motivo y siguiendo en esa misma línea de usar una frase de una película para adultos para adaptarla al contexto de una película infantil, me gustaría proponer un par de eslóganes más para futuras adaptaciones de series animadas de nuestra añorada infancia:

- "Los Fruittis": ¡Yippie-Kai-Yay, hijo de fruta!
- "Oliver y Benji": Te voy a hacer un penalty que no podrás rechazar.
- "La Abeja Maya": No empecemos a chuparnos el polen todavía.

No es necesario que me deis las gracias, señores creativos de marketing.

P.D.: Sé que algunos pensarán: "Pero Willy, lo de 'Say hello to our little friend' no tiene por qué ser una referencia a 'Scarface', puede que simplemente sea una frase hecha sin más". Sí, lo sé, pero entonces no tendría nada sobre qué escribir en este post...

P.D.2: ¿Cómo coño se insultarán los pitufos? Lo más fuerte que se podrían decir son cosas como "¡anda y vete a pitufar!" o "¡que te pitufen, hijo de la gran pitufa!". Y aun en ese caso, ¿cómo puede saber un pitufo que realmente le están insultando? Y si lo sabe, ¿cómo puede distinguir un insulto grave de uno que no lo es tanto? Lo dicho, el tema pitufil es verdaderamente apasionante.

sábado, 14 de noviembre de 2009

EL SÍNDROME DE "MAÑANA ACTUALIZO EL BLOG"

Dícese de aquella afección que aqueja únicamente a los blogueros y que se caracteriza por un deseo constante de postergar la actualización del propio blog a una fecha determinada del futuro inmediato, escogiéndose, por lo general, el día directamente posterior al de hoy, aunque dicha actualización nunca llega a consumarse (al menos no en la fecha prevista).

A menudo, esta afección suele estar relacionada con esa actitud que comúnmente se conoce como VAGANCIA.

lunes, 2 de marzo de 2009

EL PLANO SUBJETIVO


Ya está a su disposición, para su deleite, la última parid… esteee, la última obra maestra (tirando por bajo) de Guillermo Navalón y Diego García, los genios creadores de exitosas superproducciones como "Un Corto", "Las Llamadas Perdidas" o "Titanic"*.

Se trata de "El Plano Subjetivo", un trailer falso creado expresamente para el I Festival Internacional de Trailers Falsos "Teaserland". En él encontrarán bosques, excursionistas y gente corriendo** (no hemos escatimado en gastos).

Haz click en la imagen para verlo.

* Lo de "Titanic" igual es mentira.
** No necesariamente en plural.

martes, 23 de diciembre de 2008

miércoles, 17 de diciembre de 2008

COSAS QUE SABEMOS GRACIAS AL CINE: "EL GUERRERO Nº 13"

Año 922 de la Era Cristiana. En su viaje a la tierra de los búlgaros, el emisario árabe Ahmed Ibn-Fahdlan es secuestrado por los vikingos y obligado a acompañar a 12 guerreros a un pueblo del norte para luchar contra una tribu de salvajes que se alimenta de la carne de los muertos. Una noche, la expedición decide hacer un alto en el camino y se sienta a descansar alrededor de una hoguera. Los vikingos hablan y bromean entre ellos durante la velada. Ahmed, perfecto desconocedor de las costumbres y lengua vikingas, les observa con atención y en absoluto silencio, analizando minuciosamente cada palabra emitida por sus extraños compañeros de viaje. Horas más tarde, como por arte de magia, el idioma vikingo se ha convertido en una segunda lengua para Ahmed. Uno de los bárbaros, que ignora la facilidad del árabe para los idiomas, se burla de la madre de Ahmed. Éste, midiendo cada palabra y haciéndose entender a la perfección, le devuelve la afrenta mentando a su respectiva progenitora. Tras un silencio general de incredulidad, el bárbaro se abalanza violentamente sobre Ahmed. Varios vikingos se interponen entre los dos para evitar que corra la sangre y uno de ellos le pregunta al árabe: “¿Cómo has aprendido nuestra lengua?”. Ahmed, con la contundente vehemencia con la que se suelen decir las cosas más normales y evidentes de este mundo, exclama: “¡Escuchándoos!”. El vikingo comienza a reír a carcajadas, probablemente porque piensa que lo que Ahmed ha dicho es una soberana chorrada, y la situación concluye en un ambiente de distensión y normalidad, siendo ignorado por todos el hecho de que acaban de asistir a algo próximo a un milagro.

Soporte videográfico (a partir del minuto 4:35):


Conclusiones:
1. La lengua de los vikingos es increíblemente fácil de aprender (especialmente si eres árabe).
2. Una vez que le pillas el tranquillo, el idioma vikingo es muy parecido al inglés.
3. En un par de horas, con paciencia y concentración, se puede aprender lo que sea.
4. Si no quieres volver calentico a casa, no te metas con la madre de un vikingo.
5. Los vikingos saben que su lengua es muy fácil, por eso no se sorprenden demasiado cuando un extranjero aprende a hablarla en una noche con la única ayuda de sus órganos auditivos.
6. Los árabes tienen acento español cuando hablan en inglés.
7. ¡¡Antonio Banderas es un puto genio!!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

BATMAN LA ESPICHA

Y yo no he sido. Han sido sus propios creadores, que también es mala leche. Me acabo de enterar leyendo esta noticia. Parece ser que en el número 681 de la serie del hombre murciélago, apropiadamente titulado “Batman RIP”, se van a quitar de en medio al personaje. Muy lógico todo.

- Ei, tenemos un súper héroe que es un icono de la cultura popular y que nos está dando un montón de pasta, ¿nos lo cargamos?
- Ah, pues venga, guay.

En realidad, no nos engañemos, esto no deja de ser una hábil estrategia de marketing en forma de violento giro narrativo para generar aun más interés sobre Batman. Funcionó en “La Muerte de Superman” y volverá a funcionar ahora. Aunque la verdad es que a estas alturas no le encuentro ningún sentido, ya que el estreno de “El Caballero Oscuro” debería haber creado suficiente interés como para no preocuparse por el tema en un par de años. Ellos sabrán lo que hacen.

Sea como sea, despidámonos del legendario caballero de la noche con el respeto que se merece:



Y si todavía estáis compungidos, aquí tenéis un bis.